martes, 10 de enero de 2017

Sobreviviendo a una competencia

Preparar una competencia dancística, puede ser estresante y agotador física, mental y emocionalmente. Es posible experimentar todas las emociones que existen en tan solo un día: felicidad, decepción, miedo, alegría, tristeza, gozo, enojo, etc. En momentos así, es difícil mantenerse concentrado y enfocado. Por eso te presentamos aquí una guía para sobrevivir a las competencias.

Yo solía estar en contra de las competencias dancísticas.
Para mí, al hacer u organzar competencias dancísticas, se corre el riesgo de colocarla en un nivel deportivo, y la danza no es un deporte. No me gustan aquellas competencias que parecen una demostración de virtuosismo donde el que gira más o salta más es el que gana. Siento que se pierde la verdadera esencia del arte.
Se sabe que varias de las estrellas actuales de la danza, jamás pudieron ganar una competencia y sin embargo, eso no los detuvo para triunfar. 



 
Pero a través de los años, he observado algunas ventajas de participar en las competencias:
  • Mis alumnos adquieren experiencia y seguridad.
  • Se unen como equipo y se fortalece su amistad.
  • Encuentran una motivación que los saca de la rutina diaria.
  • Como maestra, el estrés y la presión de preparar una coreografía para una competencia, me ayuda a detectar detalles y errores que probablemente en clase he dejado pasar.
  • También me puedo dar cuenta del nivel de mis alumnos comparado con los demás y de qué puntos tengo que trabajar.
  • Y para el público, sobre todo aquel que no ha tenido un acercamiento a la danza; el ambiente de una competencia, suele ser una experiencia amena y que le permitirá conocer distintos estilos, bailarines y academias.
Por eso, en estos últimos años, he procurado llevarlos a competir, al menos una vez al año. Tratando siempre, de no perder la esencia: la comunicación, la interpretación, la pasión.

Antes de la competencia

Manténte entrenado

No sacrifiques tus clases y tu acondicionamiento físico por estar preparando la competencia. Recuerda que tus músculos deben estar en condiciones óptimas para lograr tu mejor desempeño.

Di algo

Una buena interpretación puede ser decisiva para el resultado final al momento de competir. No te enfoques solo en tu técnica. Recuerda que la esencia de la danza es la comunicación, de nada sirve hacer un gran salto si en realidad no estás comunicando nada.

Ensaya, ensaya, ensaya

Hasta el cansancio y más. No basta con aprenderse la coreografía. Tu cuerpo debe aprender los movimientos de tal manera que seas capaz de hacerlos casi sin pensar. Esto solo se logra con muchas horas de práctica y ensayo

Graba y analiza

Siempre recomiendo grabar los ensayos para después analizar cuadro por cuadro. Te darás cuenta de la gran cantidad de errores que estabas dejando pasar y que solo pudiste notar al mirar el video con mas calma y de manera mas objetiva. Toma nota de los errores que encuentres en el video y corrígelos para el próximo ensayo.

Elige la categoría apropiada

Siempre elige la categoría apropiada para ti, por tu propio bien. Eso te hará competir con bailarines de tu mismo nivel y conocer el alcance de tu propio cuerpo. Si te inscribes en una categoría demasiado avanzada para ti, solo conseguiras frustrarte, presionarte y sentirte muy triste al ver los resultados finales. Si compites en una categoría demasiado fácil, es injusto para los demás bailarines, es como hacer trampa, y no habrás aprendido nada porque no tuviste el valor de enfrentar un reto. Una competencia justa y equilibrada, es más emocionante y le da mas valor al premio.

Menos es más

Hay concursos donde al bailarín se le permite presentar varias coreografías. He visto concursos donde aparece la misma bailarina una y otra vez sin mostrar nada nuevo en cada coreografía. No necesitas presentar 10 coreografías en un concurso para mostrar tu trabajo. Tu técnica o tu estilo no va a mejorar entre una y otra, el público se aburre de ver tanto a la misma persona. Ni que decir de los jueces quienes toman su decisión final desde la primer coreografía.
Cuando compras boletos para una rifa, entre más boletos compres, más probabilidades tienes de ganar. Un concurso de danza no es una rifa. Aquí gana el mejor y una sola coreografía que cumpla con todos los requerimientos incluyendo el impacto al público, debe ser más que suficiente para ganarles a todos.

No hagas cambios de último momento

No cambies la coreografía en el último momento. El bailarín se sentirá inseguro y estresado lo cual aumenta las posibilidades de cometer un error. Termina la coreografía con suficiente tiempo para que el cuerpo lo asimile y lo aprenda.

Ensaya con el vestuario

Muy importante hacer por lo menos un ensayo con el vestuario completo y definitivo para detectar posibles problemas y poder solucionarlos a tiempo: si algo se rompe al subir las piernas, si puedo tropezar o resbalar con las telas, si el leotardo está cómodo y me da libertad de movimiento, si el adorno de la cabeza está firme o se cae, etc.

Cumple con el papeleo en forma y tiempo

No te compliques la vida porque sí. Si puedes reducir el estrés que implica competir, hazlo. Lee cuidadosamente el trámite de inscripción y el reglamento y cúmplelos al pie de la letra y a tiempo. Las inscripciones suelen hacerse durante las primeras semanas de la convocatoria porque por lo general, en las últimas semanas ya no hay cupo. Manténte en contacto con los organizadores por si te faltó algún requisito que cumplir. Imagina la gran decepción que sería haber ensayado tanto y al final quedar descalificado porque no cumpliste con algún trámite. 




http://www.newjerseystage.com/articles/getarticle.php?ID=1848

Durante la competencia

Respeta los rituales pre-función de los otros bailarines

Es fácil perder la calma en las competencias. Por eso, el instante de concentración previo a la actuación de un bailarín es muy importante. Es su tiempo: su tiempo de preparación o su tiempo de enloquecer, su tiempo de calentamiento, del ritual de la buena suerte.
Algunos bailarines meditan silenciosamente o simplemente reflexionan sobre cosas positivas para relajar sus mentes y expulsar lo negativo que podría nublar su concentración. No distraigas ni te rías de los bailarines que tienen su ritual previo a la función, seguro que tu también tendrás tu propio ritual que te relaje y te ayude a tener más confianza.

Respeta el protocolo y el reglamento

Sin importar el resultado final, tu comportamiento será recordado por los demás competidores. Compórtate con educación tras bambalinas y en camerinos. No corras, no grites, no hagas demasiado escándalo y se amable con los demás.

Copias extras de la música

Por cualquier emergencia, siempre es importante llevar copias extras de tu música en distintos formatos: en USB, en CD, en tu smartphone, etc.

Calienta

Calentar antes de una función es importante, eso ya lo sabes. Pero calentar no significa hacer una demostración de virtuosismo para intimidar al enemigo. Me refiero a un calentamiento real (los splits no son calentamiento) que prepare tu cuerpo para prevenir lesiones.

También es importante incorporar a tu calentamiento algunos ejercicios que te preparen para ejecutar tu rutina: si tu coreografía lleva muchos giros, muchos saltos, equilibrios, etc.

Se vale hacer amigos

Los bailarines que compiten no son tus enemigos. Todos tienen la misma pasión por la danza que tu así que en lugar de llenarte de envidias o de pensamientos negativos, platica con los demás. Haz nuevos amigos y aprende algo sobre el trabajo de otros bailarines o academias.

Confía en ti mismo

Solo tu sabes el trabajo que has hecho para llegar hasta este punto. No bajes la mirada, no te sientas menos, confía en que tu éxito llegará en la misma medida que tu esfuerzo. Sal al escenario proyectando seguridad y confianza.

Manten la concentración

Cuando comience la música, tómalo con calma. Toma cada movimiento como viene, y no te aceleres. Mantén tu mente en la coreografía. Sólo se requiere un instante de distracción para cometer un error. Enfócate en la música, haz contacto visual con los jueces. Empuja la energía de la coreografía hacia ellos, y usa todo tu cuerpo, incluyendo tu rostro, para ejecutarla y mostrar cuánto amas bailar.

Manténte positivo durante la premiación

Para bien o para mal, sube al escenario con una sonrisa en tu cara. No importa si ganaste o perdiste, abraza a tus compañeros de equipo y diles lo bien que lo hicieron y la suerte que tienen todos de poder bailar. Duele perder, pero aprende la lección que viene con el fracaso. Luego, da vuelta a la página y comienza a prepararte para la siguiente.
 

Cada plié, cada pirouette, cada función; te prepara para competir. Llegar a un nivel competitivo requiere mucha disciplina: clases diarias, ensayos y la voluntad para no rendirse.

Ganar una competencia no te va a garantizar un trabajo ni una carrera exitosa. Pero te dará currículum, experiencia, la gente te empezará a conocer y, nunca se sabe, tal vez alguien entre los jueces o entre el público le guste tanto tu trabajo que decida darte una oportunidad en su compañía. Competir es la mejor manera de mostrar tu trabajo, de darte a conocer como bailarín o como coreógrafo, de hacer publicidad a tu academia. 



1 comentario:

  1. Hola! Llevo estudiando ballet desde los 3 años, actualmente tengo 14. Me retiré un año por un problema que tuve. Me atrase un poco y me gustaría ponerme al corriente. Doy lo mejor que puedo, pero no tengo muchas cualidades. Estudió en los Escuela Municipal de Ballet de Mazatlan, ellos dicen que es de las mejores pero no estoy segura , ¿tu sabes algo? Por último, estoy a solo un año de graduarme de Taller y no estoy muy segura de sí dedicarme profesionalmente a la danza o no. Me vendría bien un poco de ayuda. Gracias por crear un blog así, me ha sido de mucha ayuda.

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